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PROYECTO DE COMUNICACION
El Honorable Concejo Municipal solicita al el Departamento Ejecutivo
Municipal inicie los estudios pertinentes a efectos de establecer la factibilidad
de la Creacion de un cuerpo especial de inspectores especialmente capacitado.
de modo tal que puedan intervenir en el control de cualquier tipo de actividades
que se desarrollen en ámbito municipal, independientemente del
área a que correspondan las mismas.
Santa Fe de la Vera Cruz, Marzo de 2004.
Fundamentos
Concejales y Concejalas:
Según un informe del Departamento Ejecutivo Municipal del año
2002 que no ha sido actualizado a la fecha y por ello puede contener información
que no corresponda exactamente a la realidad, la Municipalidad cuenta
con mas de 550 agentes Municipales que desarrollan tareas de Inspección.
La mayoría absoluta es beneficiaria de la bonificación suplementaria
del 40% sobre el sueldo, tal lo dispuesto por el Art. 58 de la Ley Nº
9286.
Dada esta cantidad y solo a modo de ejemplo, si comparáramos este
número con uno aproximado de manzanas existente en la ciudad, arribaríamos
a la conclusión que en proporción hay un inspector cada
cuatro o cinco manzanas. Es decir, que en un plano geográfico -que
sirve solo a modo de ejemplo- el Municipio podría tener una presencia
cada pocas manzanas lo que le haría lo suficientemente posible,
controlar las actividades que supuestamente debe controlar.
El presente proyecto pretende intentar una necesaria modificación
de situaciones que se suceden a partir de lo que para nosotros es una
incorrecta afectación del personal municipal dependiente de las
áreas afectadas al control en la actualidad.
A partir de la contestación de la comunicación Nro.3683/02,
podemos observar claramente que el problema del control en nuestra ciudad
no recae ni en el número de personal afectado ni en cuestiones
remunerativas del mismo sino en una carencia de organicidad y criterio
por parte de quienes deben conducir políticamente los destinos
de nuestra administración.
Si bien reconocemos que este no es un proceso con resultados a corto
plazo, las distintas administraciones han intentado "patear"
la pelota para adelante y seguir administrando una estructura que es evidentemente
ineficiente e ineficaz tanto para el Municipio como para el propio vecino.
El Problema:
Es evidente que nuestra ciudad carece de controles que permitan un mejor
ordenamiento de las acciones de los vecinos, sean estas vinculadas a naturalezas
particulares o privadas como comerciales. Esto se agrava cuando el propio
Estado no cumple correctamente con sus obligaciones mas elementales como
lo son el alumbrado, la limpieza, el arbolado público entre otras.
Si bien alguna de ellas pueden responder a situaciones presupuestarias,
otras definitivamente no. Cual es el motivo por ejemplo, que para acceder
a un pedido de poda de una especie en la vía publica, un vecino
deba esperar más de un año? Este es un solo ejemplo de que
muchas veces la propia burocracia, atenta contra las funciones naturales
de un Municipio que no da ni siquiera las respuestas elementales, aún
cuando no deba requerir de presupuestos extraordinarios.
Ahora bien, existen acciones de particulares o privados que tampoco son
"atendidas" por el control Municipal. Son aquellas para lo cual
existen los Inspectores y/o verificadores Municipales que desarrollan
tareas de control actualmente dispersos en compartimentos estancos, muchas
veces sin relación o comunicación entre sí, cuya
tarea no solo debería colaborar para el cumplimiento de las normas
existentes y la concientización del vecino sino inclusive, para
recaudar.
Esto, evidentemente no sucede y generalmente, el accionar del Municipio
en este aspecto, se vincula más con conductas no productivas que
con aquellas que jerarquizarían no solo la Institución sino
al propio Empleado. Y esto no es responsabilidad de este último
sino de quienes deben conducirlo.
Problemas con aspectos vinculados al tránsito, al medio ambiente,
a la limpieza, a la higiene, al transporte, a los espacios verdes, a las
edificaciones privadas, se suceden a diario, se enfrentan y controlan
desde una óptica absolutamente parcializada sin entender al problema
en común. Es evidente que cada una de las cuestiones requiere cierta
especificidad y comprensión pero en esta ciudad podría estacionar
tranquilamente un "ovni" y pasaría desapercibido para
un inspector que no esté afectado al área de tránsito
y lo que es peor, aunque no pase desapercibido, no estaría tampoco
autorizado a labrar siquiera el acta de infracción.
Reconocimiento de la situación actual:
Según la información brindada por el propio Municipio a
partir de la comunicación 3683, -la que volvemos a insistir sobre
su posible desactualización-, la Ciudad cuenta entre inspectores
y verificadores con más de 550 agentes de los cuales, por supuesto
la mayoría, se encuentra afectado a tema del Tránsito.
Una breve recorrida por la información nos dice que existen mas
de 11 áreas o Secretarías que cuentan con inspectores y/o
verificadores, los que están distribuidos en más de 25 reparticiones
menores.
La Dirección de Control y Abastecimiento -según el mismo
informe- por ejemplo tiene a su cargo mas de 120 inspectores. Esta Dirección,
a través de sus empleados ha presentado diversos reclamos con respecto
a su imposibilidad de cumplir con sus funciones por diferentes causales
Y si bien existen reparticiones en donde la compleja actividad desarrollada,
necesita de una cantidad importante de agentes, no es menos cierto que
su temática requiere también, de mucha eficiencia.
Asimismo, existen otras reparticiones en donde no se conoce ni distingue
claramente la función que desarrollan sus inspectores aún
cuando se encuentran afectados en una buena cantidad y no se observa demasiada
eficiencia en sus gestiones.
La necesidad de incorporar nuevos criterios:
Es a nuestro juicio necesario comenzar a incorporar criterios distintos
en la planificación del control Municipal.
Algunos de ellos fueron implementados hace años cuando existía
un organismo dedicado al Control. Si bien ahora reconocemos su existencia
formal, entendemos que el mismo ha sido casi desmantelado o mutilado en
cuanto a sus recursos humanos. Estos criterios que se mencionan a modo
meramente enunciativos, podrían lograr los objetivos planteados
en el proyecto que entendemos de interés no solo para el Municipio
sino además para el vecino.
Multifuncionalidad:
Es necesario comenzar a comprender que más allá de la especificidad
que pudiera tener una determinada función, por sobre todas las
cosas, un Inspector Municipal es un agente de Control. En este sentido,
su vinculación a determinada área o función, no puede
ni debe desatender el cumplimiento de otras normas municipales existente
y que sin bien aparecen como pertenecientes a otras áreas, no son
más que normas que tienden a la convivencia de los vecinos.
Afectación geográfica:
Si se hiciera a modo de ejemplo una rápida afectación geográfica
de la cantidad de inspectores y/o verificadores, podría llegarse
a la conclusión que una ramificación en la mancha urbana
de la ciudad podría devolver un acercamiento efectivo del Municipio
para con las distintas zonas. Este es un criterio que, ensamblado con
un discernimiento de rotación, no debe ser dejado de tener en cuenta
a la hora de reconstituir el tejido del control en el Municipio.
Capacitación real:
Los criterios anteriormente planteados requieren de una necesaria y real
capacitación. No solo en el manejo de las normas existentes sino
en el trato vinculado al procedimiento administrativo. Según el
informe citado, la capacitación de los agentes fue 1 (un) curso
de Motivación y Actualización en el año 1996 de 28
horas y 1 (un) Curso de la misma temática en al año 2001
de 74 hs. Cátedra con evaluación.
Transparencia en los procedimientos:
Si bien se reconoce que seguramente la gran mayoría de empleados
municipales en general e inspectores en particular, mantienen actitudes
transparentes y al servicio tanto del Municipio como de los vecinos, todos
sabemos que muchos Agentes han desacreditado su función y por ende
la del Municipio, generando verdaderas dudas acerca de su comportamiento
y el de sus superiores, tanto de la línea administrativa como del
sector político. Al respecto, estamos convencidos que estas situaciones
deben ser seriamente investigadas y severamente sancionadas como para
que nadie intente siquiera el salto de las normas vigentes y la consecuente
desacreditación de la función del agente Municipal.
Agilidad burocrática:
Formas de traslado, elementos administrativos, sistematización
de los reclamos, una verdadera planificación de los recursos y
fundamentalmente una verdadera determinación de funciones deben
agilizar la actividad y dar respuestas mas efectivas tanto para el vecino
como para el propio Municipio. A modo de ejemplo, muchas veces sucede
que en este marco sin recursos ni siquiera para el traslado, los inspectores
deben identificar una infracción, volver a la administración,
labrar el acta correspondiente y al otro día volver al lugar a
llevarla, perdiéndose un tiempo que bien podría ser utilizado
para otros fines.
Respuesta inmediata:
En función del control de actividades que se desarrollan o que
afectan a la vía pública no se pueden ni deben tener dilaciones.
Existen actividades que eventualmente pueden traer aparejados consecuencias
graves. La burocracia no puede impedir por ejemplo, que se clausure preventivamente
un lugar en donde se están emanando gases contaminantes y se puede
afectar a todo un barrio o sector. Por otra parte, tampoco debemos esperar
que un árbol se termine de caer para que ahí si, esté
presente una cuadrilla Municipal.
Prevención:
Este es un criterio que sin dudas debe estar presente en la materia del
Control. Generalmente al Control se lo identifica con la sanción
o multa. Nosotros entendemos que mientras el Municipio ejerce su poder
de policía y exige el cumplimiento de las normas vigentes, trazando
claramente una línea que separe lo admisible o lo inadmisible,
debe apostar claramente a que se generen conductas positivas por parte
del vecino que puedan funcionar preventivamente ante la posibilidad del
riesgo.
Recursos:
Obviamente el sector debe estar dotado de los recursos necesarios, los
que no deben ser vinculados solo al salario del Personal sino, a mecanismos
de eficiencia. No es poco el recurso que recibe el Municipio a partir
del cobro de Actas de Infracción de cualquier índole por
lo que es imposible entender como se ha desatendido esta situación
para llegar a la situación actual.
Señores Concejales y Concejalas: Las distintas áreas
de Control de la Municipalidad se encuentran en grave situación
estructural y de funcionamiento y para fundamentar esta afirmación
solo basta observar lo que ocurre en la ciudad, sea mediante el constante
reclamo de los vecinos, por ante las diferentes situaciones que se plantean
cotidianamente, por la importante verificación de infracciones
que se pueden observar a simple vista y sin mediar experiencias, por los
mismos reclamos de los agentes afectados a dichas tareas, o porque no
es extraño verificar la incapacidad técnica del personal,
carente seguramente de una capacitación adecuada pero fundamentalmente,
carente de conducción política.
Ante esta indiscutible realidad y pretendiendo en forma definitiva y
contundente, lograr con el tiempo necesario pero a la mayor brevedad,
el ordenamiento y control de nuestra Ciudad, es que exponemos como antecede,
dejando plenamente ratificada nuestra voluntad de colaboración
para sanear en forma definitiva una situación que el tiempo no
puede seguir sosteniendo a merced de funcionarios que van derivando su
responsabilidad en agentes que a su vez, se ven sometidos a situaciones
no buscadas ni queridas frente a una sociedad que no ve ni encuentra respuesta
a pesar de los constantes reclamos.
Este proyecto pretende exigir a los funcionarios del DEM que adopten
una definición en cuanto a sus responsabilidades en forma inmediata
ante una situación que no puede seguir siendo avalada y en este
sentido es que solicitamos el acompañamiento de los demás
Concejales y Concejalas.
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